viernes, 17 de febrero de 2012

Restaurante Apotheca, Toledo también sorprende en gastronomía.


En un fin de semana de celebración nos dirigimos a Toledo a comer en este restaurante movidos por unas excelentes referencias en TripAdvisor y no nos confundimos. Resultó ser una experiencia gastronómica de primer orden, hasta ese día no había probado un menú degustación y fue un acierto.

Elegimos el menú degustación básico formado por un aperitivo, un entrante, una carne, un pescado, un prepostre , un postre y un petit fours. Le acompañamos también con un maridaje de cuatro vinos que ensalzó aún más el conjunto.

Bodega
Zona de tapeo



Cocina

Comedor


Tenía muchas ganas de probar un menú de este tipo, que te sorprendan, todo empezó con unas preguntas sobre alergias, si nos gustaba o no la casquería y cuál era el punto que mas nos agradaba para la carne y el pescado. No sé si esto será lo habitual, pero a mí me pareció un detallazo.




Detalle comedor

El servicio fue muy profesional, te explicaban  con exactitud cada plato y el vino que le acompañaba, los tiempos entre plato y plato perfectamente medidos, todo en un entorno ideal, un antiguo aljibe abovedado muy acogedor, con las mesas bien separadas para que los comensales se encuentren cómodos, una iluminación suave e intima y una decoración moderna y sencilla que contrasta con un lugar que seguro tendrá su historia como todo en Toledo.


El menú degustación fue el siguiente:

Aperitivo: Crema de calabacín con láminas de espárragos trigueros.


Un aperitivo suave y sabroso con el toque de los espárragos crujientes

Entrada: Sopa castellana actualizada huevo a baja temperatura, crujiente de pimentón, emulsión de cebolla tostada y polvo de jamón.



Quizá lo mejor del menú, una autentica exquisitez, el huevo a baja temperatura en la boca rompiéndose la yema y mezclándose con el caldo produce un sabor y una suavidad que te deja una textura en la boca que nunca había experimentado. Me encantó esta nueva forma de comer esta sopa. Un acierto.

El vino que nos acompañó fue un blanco llamado Albet i Nolla 2010 de variedad Xarello de la zona Costers de L’ordal. Un vino fresco, muy frutal, entraba sólo y acompañaba muy bien a la entrada.

Pescado: Merluza a la romana, emulsión de azafrán, mejillón y crema de hinojo.




Gran pescado, muy buena calidad, el mejillón le da un muy buen punto de sabor y el crujiente de pescado que le acompañaba, simplemente exquisito. Esto último lo comercializaría en formato aperitivo en bolsa como las patatas fritas o cortezas. Un conjunto sabroso y muy rico.

En este caso el vino fue un blanco llamado Martúe 2010 de variedad Chardonnay del Pago Campo de la Guardia, más complejo que el anterior por su toque de barrica. Para el pescado ideal, refuerza el plato.

Carne:  Rable de conejo, puerro asado y su meloso de arroz.



Una delicia, el conejo con su arroz es una mezcla que nunca falla. Esa cremosidad del arroz que absorbe lo que suelta el conejo hace que el conjunto sea sabroso que junto a esa carne tan magra, suave del conejo forman un plato exquisito y redondo. La carne se deshacía en la boca.

En este caso el vino fue un tinto llamado El Albar 2005 de D.O. Toro  un vino de autor que quizá fue el vino más flojo, estaba muy correcto, pero quizá no me aportó nada nuevo, un poco plano. Quizá algo arriesgado, yo me habría ido a alguna denominación de origen más clásica. Me gusto su final, era intenso y diferente, pero no me aporto una mejora al plato.

Prepostre:  Gin tonic deconstruido.



Me gustó muchísimo este chupito de gin-tonic, diferente y rico. Se sale de lo habitual, un acierto en toda regla. Es un cambio muy bueno, no todo tiene que ser sorbete de limón al cava.

Postre: Papayón en dulce, crema de queso añejo, tomillo y pimienta de Sicuani.



Un postre muy diferente, nunca había probado la papaya. Me gusto el toque del helado de queso , le iba muy bien. El toque de los peta-zeta en la boca, sorprende. Quizá otro postre me hubiera gustado más, pero la sorpresa fue agradable, para eso están este tipo de menús.

El vino en este caso fue un moscatel llamado Enrique Mendoza 2010 de D.O. Alicante. Lo probé, pero es que a día de hoy no le saco nada a estos vinos dulces, no me van, esto es una opinión propia y particular.

Petit fours: Tejas caseras.



Se notaban que eran caseras, para acompañar al café son ideales.

En resumen un menú de calidad, sabroso y equilibrado, una experiencia total. Cuando eliges este tipo de menús tienes que ir concienciado, con la cabeza fresca y sin prejuicios para poder disfrutarlo al máximo. No solo es comer, es jugar con los sabores, texturas, olores que habitualmente no puedes hacer. Es algo más, único y diferente.

Soy de buen comer, de buenos platos de cuchara y de carne en abundancia,  me gusta casi todo, pero también me adapto y me encanta este tipo de comida más elaborada y mejor presentada. Tanto la comida más tradicional como la alta cocina es un placer para los sentidos, os animo a probar esta última. Es algo exclusivo y singular, que si se puede, hay que hacer.

Me encanta comer y la gastronomía, probar platos nuevos, que se salen de lo que comes habitualmente, fue una experiencia maravillosa que mi mujer me brindó en nuestra celebración. Gracias por darme este gustazo.


7 comentarios:

  1. Tú si que haces especial cualquier celebración. Me encanta acompañarte a restaurantes nuevos y ver cómo disfrutas de las experiencias gastronómicas.
    No cambies nunca, comilón.

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    1. Excelente reportaje, y que buena pinta tiene todo. Gracias por la recomendación.

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  2. Me ha gustado mucho este restaurante y como nos cuentas tus experiencias gastronómicas , se ve que disfrutastes . Que maravillosa sorpresa te tenia guardada Susana para vuestra celebración . Felicidades y seguir disfrutando todo lo que podáis . Un abrazo para los dos .

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    1. Gracias Rafa, a todos nos gusta Toledo, por o que una escapadita cuando queráis y nos damos un homenaje en este fantástico restaurante. Probar platos nuevos con unos buenos amigos sería un placer.

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  3. Un menú degustación digno de un buen comilón , amante de la buena gastronomía . Me ha gustado lo del Gin tonic deconstruido.Gracias por tus recomendaciones y consejos . Toledo siempre sorprende . Un abrazo .

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    1. Que fama tengo de comilón, pero que leches me gusta. Cuando la gente me conoce, creo que es de lo que primero se da cuenta de mi personalidad, se me debe de notar. je, je. Muchas gracias por tu comentario, me gusta que me llamen comilón, disfruto comiendo y si es en buena compañía como la tuya y la de Rafa, mejor.

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  4. Jajaja, sobre tu anterior comentario...¿Tú, fama de comilón?
    ¿Pero, por qué? para nada de nada, jajaja.
    Pues sí, es un placer disfrutar de una buena mesa y comida.
    Seguro que estaba delicioso este menú degustación. Me ha gustado lo de la merluza.
    Un beso.

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