jueves, 15 de diciembre de 2011

UN VIAJE REPARADOR A LA SIERRA DE FRANCIA Y LAS BATUECAS


Este ruta planeada con antelación se convirtió por avatares de la vida en un viaje distinto y diferente a lo que se esperaba, pero todo salió bien, fue un acierto elegir esta zona de Salamanca (que según mi mujer la que no es puta es manca y ella no ha visto ninguna manca, espero que nadie se ofenda).

El día anterior del comienzo del viaje, me dieron una malísima noticia en el trabajo, sin previo aviso, fue una decepción importante y los ánimos estaban por los suelos. Cuando tu labor en el trabajo no se reconoce y se te degrada te sientes fatal, con la moral bajísima. Echando la vista atrás quizás hubo razones para ello, pero las formas, las circunstancias en que se produjo y la encerrona que me prepararon el día anterior a irme vacaciones; me produjeron un bajón importante en mi autoestima. Pero con este viaje y con la ayuda de mi media naranja, de mi contrapunto, de mi amiga y de mi amor, pude levantar cabeza.

Ir a un lugar como la Sierra de Francia, la parte más occidental del Sistema Central, una región con pueblos serranos muy peculiares, con una arquitectura propia y una gastronomía con el cerdo como referente, cuidado con los embutidos de la zona, simplemente espectaculares, no hay nada mejor para secar jamones que el aire de la sierra. Todo esto en un entorno arbolado formado por castaños, robles y pinos en su mayoría, con mucha agua en forma de pequeños ríos caudalosos. En definitiva un lugar para desconectar después de cualquier malísima noticia.
















Concretando más, deciros que este lugar tan ideal se encuentra en la zona suroeste de Salamanca, lindando con el norte Cáceres. Nos alojamos en Mogarraz, en la casa rura l Balcón de Mogarraz, una pequeña casa pegada a la plaza principal del pueblo. Es curioso las casas son de tres o cuatro alturas y bastante estrechas, es lo típico de la zona. Resultó un alojamiento muy placentero, estábamos solos en la casa y nos trataron estupendamente. Recuerdo que la habitación era  grande, decorada con gusto, con un aire antiguo, que junto con la comida que nos preparaban para el desayuno y la cena que era casera y muy rica, formaban un conjunto muy apetecible y acogedor.




El pueblo en su conjunto estaba muy bien cuidado con la arquitectura típica de la zona, casas estilizadas y con mucha madera. Un lugar tranquilo para perderse y de verdad que lo hicimos.  Dimos un paseo maravilloso por la llamada ruta del agua un recorrido de unos cinco de kilómetros alrededor del pueblo, por mitad de un bosque con torrentes de agua, puentes y todo ello salpicado de estatuas de arte abstracto, muy curiosas y originales. Una ruta recomendable, sencilla, bucólica y romántica. Meterse en esa espesura y desaparecer es lo que necesitaba en ese momento.





El pueblo tiene varias empresas de embutido y productos típicos, no os marchéis de allí sin comprar algo de chorizo, salchichón, jamón, lomo o cualquiera de sus derivados, es una exquisitez que hay que probar.

El pueblo principal de la comarca es La Alberca, el más turístico y el que alberga más servicios,  desde numerosas tiendas, un sinfín de restaurantes hasta un buen puñado de alojamientos de todo tipo, hoteles de 5 estrellas, hostales, casas rurales, campings, etc. Es un pueblo precioso, muy bien conservado, pero quizá demasiado explotado, está todo centralizado en él, mientras que el resto de los pueblos son casi igual de bonitos, pero mucho menos orientados al turismo. Si quieres tranquilidad, alojarse en algún pueblo cercano como hicimos nosotros es un acierto.

Aún así una visita a este pueblo es imprescindible para conocer la arquitectura y las costumbres de la zona. Una de ellas es soltar un cerdo por la calles, llamado el Marrano de San Antón, el cual vive de lo que la gente le da de comer, es intocable, en esos momentos es como las vacas en la India, sagrado, eso hasta el 17 de Enero, San Antón, donde se rifa entre los vecinos y sus beneficios van para la cofradía del mismo nombre. Curiosa costumbre, me hubiera gustado ver al cerdo por la calles, tiene que ser un espectáculo encontrártelo al doblar cualquier esquina. Pero estuvimos en Marzo y todo esto había pasado.





Visitamos mas pueblos de la zona como San Martín del Castañar del que hay que destacar su castillo y su plaza de toros cuadrada, muy original, lo de cuadrada es un decir, es un polígono irregular.




Digno de mención Miranda del Castañar, un pueblo medieval, con parte de la muralla integrada en las mismas casas. Muy bien conservado, situado en un alto, con unas vistas dignas de mención, todo el pueblo rodeado de árboles y bosques, un lugar precioso. Estuvimos paseándolo y nos encantó, quizá el pueblo más bonito de la zona.






También subimos a la Peña de Francia, una mole de 1727 metros que aparece de repente, en todo lo alto se encuentra un monasterio, una hospedería para alojarse y un repetidor enorme. Desde allí se ve toda la meseta salmantina, hasta donde alcanza la vista, es un espectáculo para contemplar. El silencio y la quietud con la que te encuentras sencillamente sobrecoge. Te sientes pequeñín allí arriba.





Desde la Alberca nos acercamos a un lugar ya en la provincia de Cáceres llamado Las Batuecas, para llegar no haces más que bajar por una carretera sinuosa, hasta que de repente en una de la curvas aparece el desvío, llegas hasta un monasterio semi-abandonado que es donde empiezas una ruta remontando el río, lleno de cascadas, gargantas e incluso pinturas rupestres por el camino, por favor ni os molestéis en ir hasta ellas, casi no se ven, solo merece la pena subir a ellas para ver el recorrido desde arriba y ver el desfiladero que produce del río.  Como casi siempre dispusimos de poco tiempo, nos hubiera encantado hacer la ruta completa. Era un lugar mágico, frondoso, con una naturaleza en todo su esplendor. Cerca de allí es parada obligada ver los meandros del río Alagón un precioso paraje, puedes ir hasta la orilla desde la carretera.





Conocer estos parajes tan apartados, tan inmensos y tan espectaculares hicieron que este viaje fuera un bálsamo para mi alma,- La mente intenta borrar los malos momentos y hasta casi tres años después no me he animado a contarlo, realmente con este viaje y la ayuda de mi pareja pude digerir mejor el mal trago pasado.

Dedicado a la persona que mejor me conoce, incluso mejor que yo. Gracias Susana

7 comentarios:

  1. Pedazo de artículo y encima con una fotos preciosas. Me sorprende lo bien que lo cuentas habiendo pasado ya algo de tiempo. En mi caso resultaría imposible recordar tantos detalles, de hecho si quiero tener algo de densidad de información, cuando viajo tengo que irlo escribiendo sobre la marcha. Ya me irás conociendo pero te adelanto que soy algo tripero. Así he echado en falta alguna descripción del desayuno y cena, en plan casero en Mogarraz. Otra preguntita: supongo que a la peña de Francia se accede en coche o hay que recorrer algo a pata hasta la cima.
    Felicidades por el artículo que me ha encantado y me ha despertado el interés por esa zona tan peculiar. Salu2

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  2. Hola José Luis, tienes toda la razón, no he descrito el desayuno o las cenas. No me llega a tanto la memoria pero recuerdo el embutido de la zona. Es muy muy sabroso, te queda el regusto en la boca durante largo tiempo.
    A por cierto cenamos una noche en el Hotel Spa Villa de Mogarraz, unas costillas de cerdo a la brasa que me chupe los dedos, todavía recuerdo ese sabor a sarmientos, uf estoy salivando.
    Si tu eres algo tripero, a mí me sobra el algo, lo soy del todo. Comer es una de mis pasiones junto al vino. Espero conocerte pronto, será un placer seguro.

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  3. Esta zona de España me gusta mucho y afortunadamente aún no está muy masificada. Me alegra que te sirviera para recuperar los ánimos. Un abrazo.

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  4. Para mi es una suerte haber encontrado un compañero de viajes que disfrute tanto de los lugares que visitamos y las actividades realizadas en cada lugar. El viaje de la vida se hace apasionante contigo compañero.
    Un beso.

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  5. La Peña de Francia y Las Batuercas es una visita de esas que no se olvidan facilmente, con pueblos muy pintorescos como La Alberca . La única pega es la gran cantidad de turistas que lo visitan .Me alegro muchisimo que esta bonita zona te ayudara a levantar el ánimo. Saludos.

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  6. Guardo un buen recuerdo de esta zona ,especialmente de la Alberca pueblo que me sorprendió bastante por lo bien conservado que está . Yo si que pude ver el cerdo que andaba suelto por las calles y los vecinos le echaban de comer así estaba de hermoso . Un abrazo

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  7. Es una zona en la que he estado hace muchos años y no recuerdo nada o casi nada. En cuanto a lo del cerdo, creo que no me hubiera gustado encontrármelo, debe ser algo inmeeeeenso, jajaja
    Un abrazo.

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