domingo, 13 de noviembre de 2011

TABLAS DE DAIMIEL, UN HUMEDAL EN PLENA MANCHA






Que sorpresa tan grata conocer este Parque Nacional tan peculiar, te lo encuentras de bruces después de recorrer los  escasos 8 kilómetros desde Daimiel, por una carretera llena de la triada de la mancha (viñas, olivos y cereal). Un paisaje que en Noviembre está encantador, con las vides con un color ocre impresionante, los olivos cargados de aceitunas casi listas para su recolección, todo ello con el contraste de la desnudez de los campos de cereal, ya arados, despuntando ya algunos brotes de un verde que casi hace daño por su intensidad.

Sin esperártelo te encuentras rodeado por agua que no sabes de donde ha salido, no imaginas que en plena llanura manchega te encuentres un humedal de estas características. Este paisaje de tablas fluviales se produce por el desbordamiento del rio Guadiana y Cigüela, que debido a la falta de pendiente fluye a la superficie. Hasta hace poco se nutría de acuíferos, pero la esquilmación para obtener cultivos de regadío los ha dejado muy por debajo del nivel para que brote el agua, ahora este humedal se nutre de las lluvias, lo que aportan algunos de los ríos que allí desembocan y algún trasvase de agua desde el Tajo.

La declaración de Parque Nacional en 1973 ha conseguido proteger en mayor o menor medida este ecosistema tan peculiar. La gran cantidad de aves migratorias que pueblan esta zona de aguas, donde pasan gran parte del año, antes de migrar a zonas más templadas en invierno, lo hacen único.  Os dejo el enlace de la página oficial del parque para que os empapéis de la variedad de fauna que puebla estas tierras pantanosas.


Todo está plagadito de patos, garzas, cigüeñas, somormujos, etc… que forman un conjunto de biodiversidad que sobrecoge. Ver tantas aves juntas como si fueran un coro bien orquestado te deja estupefacto, pasear por esas pasarelas de madera roídas por la humedad  y contemplar esta maravilla merece mucho la pena. Pararse y contemplar como los patos de repente desaparecen bajo el agua y aparecen unos metros más alejados es un espectáculo digno de ver, sobre todo tan cerca, a escasos metros. No podemos permitir que esto desaparezca por la acción humana, debemos preservar este lugar a toda costa, para que podamos disfrutar de la naturaleza en estado puro. Mención especial son ver a las garzas alzar el vuelo cuando se sienten acosadas por la cercanía de los visitantes, el sonido de aleteo de sus imponentes alas chocando con el agua, multiplicado por decenas de ellas, es una visión que no se olvida fácilmente.

La visita del parque se divide en varios recorridos marcados en diferentes colores, el más utilizado es el amarillo, que circula por diferentes islas, cada una con un nombre diferente, unidas con unas pasarelas de madera sobre el agua y zonas palustres. Es un paseo fácil, evocador,  en el que harás multitud de paradas para contemplar el maravilloso paisaje y quedarte estupefacto con las aves que allí se encuentran. Recomendable llevar una buena cámara, con el máximo zoom posible, e incluso unos prismáticos para contemplar aún más de cerca las costumbres de la fauna tan diversa que nos encontramos en este lugar. En definitiva es un remanso de paz roto solo por el precioso despegue de bandadas de aves formando un armonioso conjunto visual y sonoro.





También merece la pena la visita al Molino de Molemocho, en el cauce del Guadiana, un molino rehabilitado recientemente, donde te explican el funcionamiento de estos molinos de agua y su historia. No sólo existe este, en el parque y sus alrededores existen varios, unos rehabilitados, otros en ruinas y otros desaparecidos en su totalidad. La razón por la que se encuentran en estos parajes, es la falta de pendiente, por lo que su construcción se realizaba para orientar el agua hacia un lugar y precipitarla para que movieran las enorme piedras que molían el grano para realizar los diferentes tipos de harinas. En este lugar te enseñan la importancia del agua y la relación que mantiene con sus gentes, que han determinado aspectos culturales y actividades tradicionales de la zona. Me resultó curioso que incluso en los años 50 se plantó arroz .

Si queréis comer en el parque tiene un restaurante con menú del día, me gustaron mucho sus gachas, plato típico manchego a base de harina de almorta.

Por cierto una mención especial a la persona que nos atendió en el Molino de Molemocho, nos explicó muy bien el funcionamiento de los molinos, de la historia del parque, las costumbres del lugar, etc… No recuerdo ahora su nombre, pero se nota que le gustaba lo que hacía y lo transmitía con entusiasmo. Ayudó que estábamos solos los tres, es un lujo conocer los lugares casi solos, es lo que se consigue viajando entre semana, pero esto no lo digamos mucho, que la gente nos lo va a copiar.

Ha sido un descubrimiento conocer este lugar, me dejo con la boca abierta, no me lo esperaba y lo recomiendo encarecidamente.

5 comentarios:

  1. Ha sido todo un descubrimiento el visitar esta zona de La Mancha y muy inesperado. Me ha encantado recorrerlo contigo. Espero volver pronto a este humedal y verlo en su máximo esplendor. El artículo es fantástico. Enhorabuena.

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  2. Y qué tal las audioguías, las usasteis?. En www.tablasdedaimiel.com/audios.html

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  3. Hola Rubén, pues tuvisteis suerte, cuando yo estuve estaba todo casi seco, y con muy poco agua, claro que era verano. Lo que sí me gustó fueron esas pasarelas de madera. Tienes razón cuando dices que es un lujo conocer los sitios cuando se está casi solo, con poca gente. Un saludo. Inma.

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  4. Me alegro de que este paraíso manchego este recuperando su esplendor de años pasados .Las veces que lo he visitado no tuve la suerte de ver muchos animales pero aún así me impresionó.Felicidades por este maravilloso artículo.Saludos.

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  5. Mil gracias por comentar y compartir vuestras experiencias viajeras en Las Tablas de Daimiel.

    Si se nos permite, nos gustaría recomendar nuestros servicios de visitas guiadas personalizadas en el Parque Nacional, tanto las senderistas como las 4x4. Sin duda, son la manera de conocer a fondo este humedal, ahora increible.

    Un saludo.
    www.ecodestinos.es
    www.destinosmanchegos.com
    www.lastablasdedaimiel.com

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