lunes, 30 de mayo de 2011

La Ribera del Duero, un placer para los sentidos.


Cuando empecé hace unos años a interesarme por el mundo del vino, no pensé que me iba a atrapar de esta manera. No es solo el zumo de uva, fermentado y envejecido, es lo que le rodea, es sentarse a una mesa con una copa y ver como marida con cada una de los platos, es el ambiente de tranquilidad y quietud que rodea a las bodegas, es la compañía cuando degustas una botella sea en una celebración familiar, con tu pareja o con un grupo de amigos.

Una zona donde el vino es lo más importante tanto económica como culturalmente es la Ribera del Duero, con su denominación de origen como bandera. Es una zona vitivinícola que ya los romanos utilizaban, deduciéndose tal cosa por el descubrimiento de un mosaico en la vendimia de 1972 en el pueblo de Baños de Valdearados, donde sale representado el dios Baco. En el Medievo en pueblos como San Esteban de Gormaz, Aranda de Duero y Peñafiel, el vino se consolida.  Durante el siglo XIII aparecen las primeras bodegas en las villas y el mercadeo de este bien tan apreciado hoy en  día. Ya en el siglo XV aparecen las primeras regulaciones de este mercado del vino que ha llegado hasta nuestros días, pasando por alguna que otra etapa de declive en los siglos XVII y XVIII.

El consejo regulador tal y como hoy lo conocemos data de 1980, pero no es hasta 1982 cuando el Ministerio de Agricultura concede la Denominación de Origen a esta zona vitivinícola que atraviesa cuatro provincias, Soria, Segovia, Burgos y Valladolid, en concreto desde San Esteban de Gormaz (Soria), hasta Quintanilla de Onésimo (Valladolid). Tiene una longitud de 115 km y una anchura de 35. Os dejo un enlace para que veáis los municipios que engloban esta denominación.


En España el mundo del vino ha evolucionado mucho en los últimos años, tanto en la calidad de sus caldos como en la cantidad de denominaciones de origen que hay a día de hoy en nuestro país. Hoy en día en cualquier zona de España puedes degustar vinos de calidad y a precios relativamente razonables. Todo esto junto al auge del enoturismo ha hecho que este mundo se extienda y se divulgue cada vez más. Aunque en esta época de crisis se estén resintiendo más de lo debido, aunque se está intentando paliar la falta de consumo de vino, con la exportación y la apertura de nuevos mercados fuera de España.

En concreto la Ribera Del Duero, junto con La Rioja, son a mi entender el buque insignia del vino en España, aunque hay otras muchísimas denominaciones que les están empezando a hacer sombra, véase Toro, Bierzo, Penedés, Priorato, Somontano y muchas otras. En lo que concierne a Ribera del Duero es una denominación con un carácter importante, tanto en sus vinos, con un gran cuerpo  y un sabor elegante y equilibrado, como en la concepción que tiene el mercado sobre ella. Es una denominación que no tiene mucha producción , si la comparamos con Rioja o Valdepeñas, quizás busca  una calidad media de sus vinos  superior a sus competidores, para así destacar sobre ellos. Es por esta causa que los precios medios de sus vinos sean más caros que la competencia, pero en mi humilde opinión de principiante en este mundo, merece la pena.
Realizar una ruta por esta zona vinícola es un placer para los sentidos de la vista, el olfato y el gusto.
 Para la vista es un lujo  el paisaje de las viñas sobre todo a partir de Mayo que es cuando la vid empieza a salir del letargo invernal y comienza  a echar las hojas. Admirar esos campos extensos de viñas tan ordenadas me da una sensación de tranquilidad y sosiego, me quedo absorto observándolas.
Pocito y sus viñas
 Para el olfato también es una experiencia el entrar en una de sus innumerables bodegas, de las que ya he visitado unas pocas, y detectar ese olor que rápidamente se te mete casi en el cerebro. Es un olor fuerte, intenso y con carácter, que si consigues dominarlo nunca te dejará, y te dará grandes satisfacciones.
Por último el sentido del gusto es el que más disfruta de todo esto, tanto del propio vino, como de los manjares con lo que puedes acompañarlo. Creo que el lechazo, el queso, el jamón y la caza son los platos que mejor pueden maridar con esos vinos tanto jóvenes, crianzas o reservas que te esperan en esta zona tan placentera para los sentidos.
Desde Lerma el Parador más cercano a esta zona, no puede faltar una visita a Aranda de Duero, a tapear o comer en uno de sus restaurantes con bodegas subterráneas, recomendando en este caso el Restaurante el Lagar de Isilla, el cual tiene una bodega subterránea preciosa y fresquita, para así rebajar los calores que producen beber esos vinos tan ricos de esta zona.
Castillo de Peñafiel
Otro punto importante es Peñafiel, con ese castillo imponente de planta alargada, la cual parece un barco. En él se encuentra el Museo del Vino, muy didáctico e interactivo. A destacar del pueblo la Plaza Del Coso, singular donde las haya, es una plaza con tierra de albero toda ella, con construcciones de madera, simulando una plaza de toros enorme. Se utiliza casi en exclusiva para las fiestas patronales y sus corridas de toros. En ella se encuentra la oficina de turismo de la localidad, donde te informan no solo de las bondades de este pueblo, sino también de las posibilidades de toda la zona (alojamiento, bodegas, horarios, etc...).
Hay que decir que el principal atractivo de esta zona son sus bodegas, entre ellas Protos, Legaris,  Emina, Matarromera, Anta, Arzuaga, Vega Sicilia, y otras muchas, pero me atrevo a recomendaros Bodegas Áster, es una pequeña bodega, con pocas hectáreas, pero muy cómoda y accesible para visitar. Te la muestran de maravilla junto a su pequeña casa para alojarse. Una bodega muy coqueta, la recomiendo sobre todo para la gente que es la primera vez que visita una bodega, os encantará. Ese aire que tiene de exclusividad, el ambiente casi familiar, te atrapa. Si eso lo unes a un final con degustación de varios vinos y su posterior charla y comentario, quedas muy satisfecho de la experiencia. Os dejo el enlace de mi blog donde podréis ver más detenidamente mi experiencia.


También es visita obligada comer en Ribera del Duero, en mi opinión lechazo. Es básico, es una de las 
carnes que marida mejor con el vino. No os lo perdáis, por toda la zona lo ponen bien.

En definitiva, una zona a explorar, si te gusta el vino, viajar, comer, pero con tranquilidad y sosiego, sin prisas, la Ribera del Duero te espera con los brazos abiertos.

Para más información os dejo enlaces para que os empapéis del tema que nos ocupa.

2 comentarios:

  1. Como bien dices, la Ribera del Duero es un lugar para el deleite de los sentidos, vengas en la época del año que vengas.

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  2. Ribera del duero wine is delicious wine, I had ever tested. Thanks for the blog post.
    ribera del duero vinos

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