martes, 19 de abril de 2011

Fiel a Peñafiel

Hola a todos

17/04/11.

Otro gran día en la Ribera del Duero, despejado, 22 grados, buena compañía, bodega, vino y cordero. Esto ha formado un cóctel perfecto, como las tres veces anteriores.

En esta ocasión hemos visitado la Bodega Legaris, del grupo Codorníu, está muy cerca de Peñafiel, y nos ha gustado la visita. Es una bodega joven y moderna, solo tiene 12 años, con una arquitectura simple, rectilínea, minimalista y con mucha luz. Esta llena de ventanales que dan una luz y unas vistas a las instalaciones que te deja una sensación de amplitud, que contrasta brutalmente con otras bodegas que hemos visitado.

Vistas desde dentro de la bodega

Luz natural

Sala de exposiciones

Vistas del Castillo de Peñafiel

Mas vistas

Viñas con castillo

Rincón de la bodega

Entrada

Mi Cari en la entrada a la bodega

Recepción luminosa donde las haya.
Realizamos la visita a la bodega con cata de dos vinos incluido, un crianza y un reserva. Cristina, la guía, resultó muy amena y como siempre en cada visita se aprenden cosas nuevas, como por ejemplo, que al principio de cada fila de vides se ponen rosales para avisar de posibles plagas. Estas plantas son muy débiles ante cualquier peligro y ponen en aviso antes de que pasen a las vides. También me enteré que en la Ribera de Duero permiten el riego por goteo y tienen un sistema antiheladas.

Qué bonita estampa

Viñas en espaldera

Detalle viñas en espaldera

La hoja de la vid

El principio del vino

Ojalá fuera Chase Gioberti o Angelo Channing

Detalle vides en espaldera

Es una bodega moderna en todos los aspectos tienen mucha parte mecanizada, esto creo que se debe a que pertenece a un gran grupo como Codorníu ( 11 bodegas, dos de ellas fuera de España, una en Mendoza, Argentina y otra en Napa, Estados Unidos). Se demuestra en la arquitectura de la bodega, en la disposición de la vides, en el proceso de elaboración del vino y en su distribución.

Botellas Legaris

Blanco y minimalista

Viñas en espaldera con espacio para que entren las máquinas

Amplia sala de barricas

Cubas de fermentación

Depósitos de filtrado

Zona de embotellado

Con espacio para maniobrar las barricas

El último paso fue la visita a la sala donde guardan los vinos de todas las añadas. Una sala que impresiona, todo madera. El contraste con el cementerio de los vinos de las bodegas centenarias de la Rioja, te deja pasmado.

Madera y vino

En dos plantas

Quien tuviera una bodega así en casa

Dan ganas de llevarse una

Después pasamos a la cata. Bien explicada y desarrollada. Los vinos, mejor el reserva que el crianza, a este último le faltaba desarrollarse. Nos llevamos el Reserva Legaris 2005.

Amplia sala de catas

Los aperitivos ayudan
 En definitiva una gran visita, en una bodega diferente a las anteriormente visitadas. En este mundo vinícola también hay diferentes opciones para elegir.

La culminación del día fue comer en Asados Alonso, en Peñafiel. Un lugar pequeño, acogedor e íntimo. tendrá 10 mesas, sólo hay cordero, ensalada y postre. Todo regado con un Ribera del Duero de la zona, en este caso Teófilo Reyes 2008 crianza. Suave, pero con cuerpo, pasaba estupendamente, maridaba estupendamente con el cordero. Este estaba espectacular, lechal, se deshacía en la boca. Si quieres algo sencillo, como en casa, es el lugar perfecto. Recomendable si queréis comer bien en Peñafiel.

Cara de felicidad

Corderito y ensalada

El vinaco

La mesa

El comedor
Por último nos tomamos un café en El Hotel Convento Las Claras, en la terraza relajados, fue el descanso de los campeones.

Un día genial y redondo, me encanta que los planes salgan bien.




2 comentarios:

  1. Como siempre, un placer acompañarte en este nuevo hobbie que me ha hecho empezar a apreciar y saborear los excelentes caldos que se elaboran en España.
    La próxima visita a la Rioja Alavesa, no?

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  2. al habla Cristina,la guia, muy agradecida por vuestros comentarios. Como siempre encantada de participar de estas estupendas experiencias.
    un cordial saludo

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