martes, 8 de marzo de 2011

Lujo Castellano





Fin de semana de lujo en Bodegas Arzuaga Navarro. En dos palabras aco jonante.



Ver mapa más grande

http://www.hotelarzuaga.com/


Desde los madriles no se tarda na, dos horas como máximo, un pasein, no hace falta ni madrugar mucho. Nosotros hemos utilizado la caja de SmartBox de Estancia entre Viñas y sale bastante apañao. Es un hotel de 5 estrellas, es carillo,  pero con la caja sale más barato y con la entrada a la bodega con la cata incluida, merece la pena.

Smartbox, Estancia entre Viñas

Nos encontramos ante un complejo enoturístico excepcional, todo está en el mismo lugar. Esta la bodega, el hotel, el restaurante, el spa y la tienda. Todo a mano para disfrutar del mundo del vino en su máxima expresión.

El hotel

Bodega y restaurante

Entrada a bodega y restaurante


Viñas alrededor de la bodega

Desde dentro del hotel

Pinos típicos de la Ribera del Duero
 El hotel-spa de 5 estrellas sólo tiene dos años, es de construcción moderna y encaja muy bien con la arquitectura típica de la bodega-restaurante. Se ha utilizado el mismo tipo de piedra en su construcción, con líneas rectilíneas tanto en su parte externa como en la interna. Una gran elección sin duda es la decoración de las habitaciones y lugares comunes . Utiliza los rojos, los negros y el blanco que dan diferentes sensaciones según donde se encuentren. Los rojos en la luz de los pasillos dan sensación de candidez y romanticismo, el negro de la moqueta da sensación de lujo y señorío y el blanco de las habitaciones amplitud y luminosidad.

Pedazo cama

Pedazo jaca en el diván

Baño de lujo, viva el marmol

Pasillos largos como los vinos

Amenities

Más baño

Me fui con dos

Más amenities


Parte antigua del hotel, que escaleras de madera

La habitación, en consonancia con el hotel, amplia, con una decoración moderna, mezclada en este caso con diván y butacón de estilo clásico en sus telas, muy bien elegido. La pared del cabecero de la cama tenía un papel pintado precioso, los cojines y las telas de colores oscuros dan un contraste con el blanco de las paredes, el armario con puertas de espejo da una sensación de amplitud magnífica, el baño con mucho mármol y una bañera generosa, aunque quizá, en un hotel de estas características, falte un hidromasaje.
A destacar el detalle de bienvenida de botella de vino, cesta de frutas y minibar gratuito la primera noche. Estas cosas se agradecen mucho por parte de los clientes, somos fáciles de agradar, minipunto para la dirección
La cama enorme, muy buen colchón y carta de almohadas a nuestra disposición. Error al no solicitarla, soy un tocapelotas con ellas, solo me gusta la mía, esto es una jodienda para viajar, me lo tengo que mirar.
No se oye ni una mosca volar, insonorización perfecta, había una reunión de Ferraris, siete en total, y por la mañana los han puesto en marcha y se oía un zumbidín de nada, prueba superada. Por cierto los coches una pasada autentica, el año pasado en Bodegas Marqués de Riscal nos encontramos con una convención de Peugeot para la presentación del nuevo RCZ ( copia del Audi TT ), el lujo nos persigue.

En la caja entraba la visita a la bodega, integrada en el complejo, bajo tierra, se entra desde el restaurante, se visita en unos 45 minutos, resulta amena por la buena explicación del guía, al dar algún detalle que no conocía hasta ahora. Al final una cata de dos vinos, un cosecha y un crianza, este último buenísimo, buen aroma, suave en boca y largo en sabor, muy equlibrado.  No me extiendo más, aquí os dejo unas fotos.











Lo siguiente a comentar es el restaurante, situado en las arcadas del edificio de la bodega. Un acierto total, vaya vistas a los viñedos, se disfruta mucho en el desayuno, que luz, te anima la mañana.
En el restaurante desayunamos y cenamos, el resultado en ambos casos fue excepcional. El desayuno a la carta un acierto, cómodo, abundante, con una buenísima calidad tanto en la bollería como en el salado, a destacar el jamón, el aceite ( también Arzuaga ) y el zumo de naranja. Respecto a la cena, salimos encantados, os desgloso nuestra elección


  • Entrante a compartir: Ensalada de langostinos con melón de temporada y crujiente de jamón . Fresquísima, con una salsa fina espectacular. Los ingredientes maridan perfectamente.
  • Segundos: Supremas de Merluza y Chuletillas de Lechal. Que buenas materias primas, con unas patatas de acompañamiento de chuparte los dedos. En definitiva superior.
  • No tomamos postre, por una sencilla razón, no podíamos. Unos cafés y a la cama como unos benditos.
Reseñar un tema, al ser un hotel de 5 estrellas te esperas unos platos muy grandes con una comida escasa, y no es así, son platos grandes, con grandes raciones. Creo que la razón, es que la gente que acude a este gran restaurante lo demanda y así está reflejado en la carta y en los platos. En el vino, para que complicarse, 20 referencias de sus propios caldos, para que más.

Para acabar, resaltar el gran servicio ofrecido por los trabajadores de este recinto enológico, profesionales al máximo, un trato muy amable y correcto. no se puede pedir más.

Sin duda recomiendo este lugar para los que quieran desconectar de todo, es un lujo que hay que darse, es simplemente una experiencia sensacional. La próxima vez, probaremos el spa.


La amplitud se agradece

Estas escaleras me pierden

Que cara de felicidad









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